TRANSGÉNICOS

    Todos oímos hablar de los transgénicos, pero no sabemos qué argumentos son los que determinan estar en contra o a favor de ellos.

    Transgenico
    Mapa Global Cultivos Transgenicos

    Por María Martín Francisco. Ingeniera Técnica Agrícola, especialista en hortofruticultura y jardinería agroecológico

    Un organismo transgénico es aquel que ha sido manipulado artificialmente mediante ingeniería genética.

    La ingeniería genética. o tecnología del ADN recombinante, normalmente codifica y recombina los genes, es decir, en un laboratorio se manipulan tanto células animales como células vegetales, obteniendo así nuevos organismos diferentes de los originarios.

    Los alimentos genéticamente modificados (GM) son los que tienen un ADN que ha sido alterado, utilizando genes con un rasgo determinado de otra planta u otro animal, e insertado dentro de sus células. Cuando decimos animal, nos referimos a microorganismos muy pequeños como bacterias o virus.

    También se realizan intercambios genéticos entre animales y vegetales; a estos organismos se les llaman OGM (organismos genéticamente modificados).

    La técnica usada tradicionalmente por el hombre para el mejoramiento de las razas ha sido el cruce indirecto entre especies similares. La selección natural determina el éxito o el fracaso de la mejora.

    Transgénicos y Monsanto

    En 1986, la empresa multinacional Monsanto, dedicada a la biotecnología, creó una planta de tabaco a la que se le insertó un genoma de origen bacteriano. Se hizo para hacerla resistente a una enfermedad con origen en esas bacterias que destruían grandes plantaciones de este cultivo. En 1994, se legaliza la comercialización de tomates Flavr Savr, al que se le insertó un gen que ralentiza la putrefacción del tomate, afectando a la enzima poligalacturonasa, responsable de degradar las paredes celulares del fruto maduro. Estos tomates duran más tiempo sin estropearse pero pierden sabor y actualmente se utilizan para conservas o zumos.

    transgénicosCon esta técnica se busca además un aumento de productividad, la resistencia a plagas y enfermedades, la resistencia a determinados herbicidas que se aplican para la eliminación de plantas no deseadas (malas hierbas); actualmente también se usa para insertar vitaminas, como es el caso del arroz dorado enriquecido con vitamina A.

    Argumentaciones

    El argumento de que reduce el uso de fitosanitarios y como consecuencia disminuye también la contaminación de acuíferos, suelo y atmósfera terrestre, es el que más se usa para su defensa.

    Actualmente se ha comenzado a manipular genéticamente animales criados en cautividad como el salmón. En este caso se busca un crecimiento más rápido en invierno, introduciendo una hormona de crecimiento de otra especie de salmón y un gen “anticongelante” de otro pez.

    Se postula desde organismos como la FAO (Organización para la Agricultura y la Alimentación) o la OMS (Organización Mundial de la Salud) que el uso de la biotecnología no es peligroso para la salud humana.

    Pero hay preocupación por la posible transferencia horizontal de estos genes a otras especies, como bacterias del suelo (rizosfera) o de la microbiótica intestinal de mamíferos como el ser humano.

     

    La realidad

    La gran mayoría del pienso animal con el que alimentamos a nuestras vacas, cabras, cerdos, gallinas, etc, procede de soja y maíz genéticamente modificados importados de EE UU., que aunque prohibido en Europa se sigue permitiendo en España.

    Los alimentos transgénicos ya forman parte de nuestra cadena alimentaria de forma directa e indirecta. Pero también de nuestra ropa, productos de higiene personal, calzado, etc.

    En el 2015, en Estados Unidos, el 94 % de cultivos de soja era transgénico, así como el 89 % de algodón y el 89 % de maíz.

    Pero otro argumento que debe preocuparnos es el socioeconómico. Se debate mucho sobre el hecho de que el uso de estos organismos es para reducir el hambre, pero sabemos que se producen suficientes alimentos como para dar de comer a toda la población mundial. El hambre en el mundo no se debe a la producción, sino al reparto y la distribución. Buena parte de la población mundial muere de desnutrición, mientras que en la otra parte gran cantidad de alimentos terminan en la basura o generando problemas de obesidad, sobrepeso, etc.

    Por otro lado, sabemos que la mayoría de los cultivos manipulados genéticamente no producen semillas que puedan reproducirse, implicando de esta manera la dependencia de los agricultores a las empresas suministradoras de las mismas y de los herbicidas específicos, aumentando los costes de producción y disminuyendo la biodiversidad del planeta.

    Bibliografía:

    Juan Echanove, Transgénicos: medias verdades y grandes mentiras; La Tribuna, febrero de 2017.

    https://es.wikipedia.org/wiki/Alimento_transg%C3%A9nico#cite_note-1

    Fotografía Creative Commons.

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