Las fases lunares

Novilunio. La luna está enteramente en sombra. Su fuerza de atracción es mínima, las aguas de nuestro planeta descansan sobre su propio peso gravitacional. Vista como una respiración, podemos decir que en Novilunio estamos en el “silencio” entre la exhalación que acaba de terminar y la inspiración que recomienza con la Luna Nueva Creciente.

En el jardín la savia, la fuerza vital, están debajo del suelo, en la tierra. Es el momento para regar, combatir las plagas bajo tierra, ya que lo que pones penetrará más. Casi no hay crecimiento del sistema radical y foliar. Las malas hierbas erradicadas ahora fatigarán a crecer otra vez. Podar y cortar las puntas de plantas y árboles estimulará las raíces y el crecimiento que está a punto de activarse con la luna creciente, pudiendo conseguir el rebrote vegetativo hasta de los más débiles.

En salud y belleza es el momento ideal para ayunos y desintoxicaciones, ya que el organismo no está en momento de absorción sino de espulción, incluido a través del respiro y de la sudoración. Dejar ahora malas costumbres y hábitos dañinos ya que, por ejemplo, los síntoma de una desintoxicación durarán menos. Cerrar ciclos. Cortar las puntas refuerza y espesa el cabello.

En la casa, para una buena limpieza aprovechar ahora, las manchas se quitan más fácilmente, espejos y cristales quedan mejor.

Luna Creciente. Luna Nueva, muy fina, llega a Luna Llena. Visualizado como una inspiración, comienza en la barriga (suelo y raíces) y sube hacia el pecho (ramas y hojas), hasta llegar a la cabeza con la luna llena (flores/frutos). Cuerpos y plantas absorben y retienen.

En el jardín, las energías suben hacia ramas, hojas y flores que crecen, se estiran, se abren. Todo lo que se aporta a una planta para reforzar y regenerar será eficaz al máximo en estas dos semanas, así como algo dañino dañará más. Va disminuyendo el crecimiento radical y aumentando el foliar. Riego, abono, fertilizante, poda, todavía óptimos en los primeros días de esta fase. En el segundo Cuarto Creciente, aumenta en la parte aérea el movimiento de las savias, momento idóneo para esquejes, injertos y trasplante, también de maceta a tierra. Sembrar ahora lo que crece a flor.

También el cuerpo asimila más lo que recibe, lo bueno y lo malo. Engorda con más facilidad. Más la luna ha crecido, menos es el momento para una operación quirúrgica, ya que las heridas sangran más. Y tampoco para una permanente, que estropearía el cabello más que en luna menguante. El pelo cortado en el primer cuarto creciente crecerá más rápido; el segundo cuarto es ideal para eliminar las puntas dañadas. Más la Luna crece, más es momento propicio para aportar sustancias al pelo u a la piel, por ejemplo cremas o máscaras, y para un masaje relajante (energizante funciona mejor en luna menguante)

En la casa, no son estas dos semanas el momento mejor para grandes limpiezas y tareas. Se afirma que hasta la ropa en la lavadora sale menos limpia que en luna menguante. Aierar los cuartos y las camas, tratar la humedad.

Luna Llena. Tiempo de cosecha. Las plantas aromáticas ahora son más potentes y eficaces. Podar ahora una planta débil significaría privarla de sus fuerza vital restante, por otro lado, en un árbol vigoroso serviría para frenar su desarrollo y estimularlo fructificar. Los esquejes cortados y/o clavados ahora tendrán muy buen porcentaje de éxito. El riego no es eficaz, no penetra, es un malgasto de agua y atrae plagas de humedad.

Tiempo de mimarnos, descansar físicamente y dedicarse a planear. El sueño es menos profundo. Todo lo que ingeríamos o asumimos de alguna forma tiene su máximo efecto, por lo que no son días de caprichos sino de cosas sanas. Las heridas sangran más, no es el momento ideal para operaciones, extracciones de dientes. Lo que se corte ahora crecerá más lentamente, un corte de pelo resultará más duradero; ideal para depilarse y rasurarse. Corregir ahora uñas que crecen en la carne.

Airear mantas y casa. No es momento de grandes limpiezas y acciones, ya que la energía, atraída por la Luna, se dispersa.

Luna Menguante. La luna exhala, en dos semanas llega a Luna Negra. Las aguas y las savias terrestres vuelven hacia abajo y adentro.

En el jardín, el primer Cuarto Menguante es ideal para retirar malas hierbas, remover la tierra, esparcir estiércol, ya que suelo y raíces son ahora menos sensibles y oponen menos resistencia. Es también la época de hacer abono y aplicar mantillo. Todavía vale para esquejes. sembrar y plantar. En el segundo cuarto llega el buen momento para sembrar, lo que crece debajo del suelo (tubérculos,…) y lo que va a semillas (cereales, …). Podar y trasplantar acercándose al Novilunio. Siempre es mejor trasplantar en invierno. Bueno para dar abono a la tierra y para luchar contras los parásitos, en días de raíz para los parásitos de tierra, día de hoja para los externos. Preparar ahora conservas y confituras.

El cuerpo expulsa más y asimila menos, puede permitirse un capricho quien teme de engordar. Óptimo para actividad física, curas desintoxicantes y depurativas. Si hay que enfrentarse a una operación, mucho mejor en estas dos semana. Cuando sea necesario actuar contra impurezas, granos y similares, casi nunca quedan marcas durante luna menguante. Depilarse y rasurarse solo en el primer cuarto menguante, cortarse el pelo en el segundo. Las uñas que se hundan en la carne no se deberían de corregir ni cortar durante la luna menguante, ya que volverían a crecer mal una y otra vez.

Las tareas de la casa, lavar, limpiar, quitar manchas, todo sale más fácil y eficaz.

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