Alcatraz atlantico
Las redes de pesca una trampa mortal no solo para los peces.

Por Leila Umpiérrez Flores, licenciada en Biología Animal y Ambiental. leydelei@hotmail.com

Alcatraz atlantico

Llegan desde el norte de Europa y nos visitan en medio de su ruta migratoria hacia el Golfo de Guinea, para resguardarse del invierno en el continente africano.

Como cada año, al finalizar el verano comienza la migración posnupcial u otoñal de las aves, que realizan movimientos hacia las zonas donde van a pasar el invierno. Las aves hacen estas migraciones condicionadas por la búsqueda de alimento, y en estos viajes que en algunas especies son desde el norte del planeta al sur, y que pueden durar varios días e incluso semanas, necesitan lugares de descanso en su camino, fundamentales para que su travesía tenga éxito. Las Islas Canarias son un punto clave en el paso de migratorias, y Fuerteventura en particular es un buen lugar de descanso para aves que pasan por el Atlántico en dirección al sur de África; es por esta época cuando tenemos la suerte de observar aves que no vemos durante el resto del año; e incluso alguna rareza que se extravía en su viaje por culpa de tormentas o huracanes, y termina en nuestras

Alcatraz atlantico
Foto: crafhubs (web)

islas, que utiliza como refugio antes de seguir su ruta. Es por eso que se han observado en nuestras costas unos migradores que llegan desde el norte de Europa y, aunque no es un ave propia de Fuerteventura, le voy a dedicar este número esperando que más de uno haya tenido la oportunidad de verlos como la tuve yo: es el alcatraz atlántico (Morus bassanus), de los que pude observar ejemplares juveniles desde la costa, aunque es más habitual verlos en alta mar.

Son aves marinas de gran envergadura que tras su reproducción principalmente en Islas Británicas y Escandinavia, vuelan hacia el Golfo de Guinea para pasar el invierno. Miden aproximadamente 1 m de largo y casi 1,80 m de envergadura; son de las aves más grandes que pueden verse en nuestras costas. Los adultos son blancos con los extremos de las alas negras y en la cabeza tienen una tonalidad amarillenta; destaca su ojo perfilado en negro, y tienen un pico grande, recto y robusto con líneas negras. Los ejemplares juveniles, en cambio, son de color pardo grisáceo con el vientre y el píleo (zona entre el cuerpo y la cola) blanco, y es hasta el quinto invierno que no lucirán su plumaje adulto. No crían en España pero se estima una población reproductora de unas 260 mil parejas.

Desde los años 80 se observa un incremento en el número de ejemplares de paso, lo que es indicio de la tendencia positiva de la población, si tenemos en cuenta que en los años 70 se consideraba como “rara”. Aquí en Canarias se ven principalmente en las islas orientales, y por la zona este de las islas, ya que son abundantes en invierno en el Banco Canario-Sahariano, donde van a alimentarse. Su comida principalmente se compone de peces de tamaño mediano. Los localiza desde las alturas y después se deja caer desde el aire haciendo un picado espectacular, incluso desde 40 m, para introducirse en el agua a gran velocidad y capturarlos; además es capaz de bucear tras su presa si no la atrapa de inmediato. Al realizar el picado pliega las alas de una manera particular para aumentar su velocidad, llegando a alcanzar los 100 km por hora.

Alcatraz atlantico
Casi 100 km. por hora al entrar en el agua. Foto: audubon-nature

Se reproducen en grandes colonias en zonas rocosas y de acantilados, a las que regresan año tras año reutilizando los mismos nidos. La hembra pone un solo huevo de color azulado, que es incubado por ambos progenitores durante unos 44 días; cuando nace el pollo, los padres se alternan para alimentarlo hasta que a los 90 días abandona el nido. Como ya mencioné, hasta los 5 años no se hace reproductor. En el siglo XIX sufrió un gran declive debido a la captura de pollos y adultos para consumo humano. Sus huevos también fueron usados como alimento o como objeto de colección, provocando la desaparición de colonias enteras. En la actualidad hay un gran numero de ejemplares; sin embargo, como todas las aves marinas pelágicas (1), al ser longevas y tener solo una puesta al año, se convierten
en poblaciones muy sensibles, viéndose afectadas por la sobrepesca y la contaminación, así como por la muerte accidental en artes de pesca como redes o palangres.

(1) Aves que viven lejos de la costa.

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